sábado, 2 de enero de 2016

Feliz lugar común 2016

El ser humano en su gran insignificancia (respecto al universo en el que vivimos), siempre trata de darle un orden y un sentido a todo lo que ocurre en él, a él y alrededor de él y no hay que culparnos, hemos sido dotado con unas características muy particulares que nos permiten, por libre albedrío o por imposición cultural hacer justo esto; con la creencia de que ciertos conocimientos, comportamientos, actitudes y reglas nos van a llevar a nuevos niveles de lo-que-sea-que estemos-buscando para sentirnos plenos en nuestro transitar por esta vida. Me parece que es justo por eso que la celebración de año nuevo y su invariable "soft reset" en nuestro calendario, es el momento ideal para marcar algo significativo en la vida de cualquier ser humano que habite este planeta; se trata de algo personal, de algo individual, de un momento de interiorización, de una inflexión que nos invita a mejorar los aspectos que creemos o que sabemos que están mal... Y la fecha se presta perfecto para hacer estos cambios. Para nuestra mala fortuna, no estamos solos en este mundo y aún cuando tengamos la mejor de las intenciones de hacer estos cambios y por más ermitaños que seamos, de manera casi general todos tenemos algunas "constelaciones" de familia o de amigos que nos recuerdan quienes hemos sido en el pasado y por ende... Quienes somos y nos "obligan" a no salirnos de esa imagen que ellos tienen de nosotros... Ellos y nosotros mismos somos los saboteadores de una mejor versión personal que no saldrá a la luz a menos que saquemos desde nuestra flaqueza eso que no nos ha permitido ser una mejor versión de nosotros mismos en un primer lugar...

¿Entonces? ¿Será que estamos condenados a no llevar a cabo nuestros propósitos de año nuevo? Yo creo que no necesariamente... Tener buenas intenciones es un buen comienzo, poner en acción las cosas que queremos lograr es la mitad del camino, pero no decirle a nadie más y aún así hacerlo, me parece que ahí es en donde se encuentra el truco, ya que ahí es donde radican las convicciones personales que hacen que el mundo gire sin importar que opinen los demás...

¿Por qué exponerse a que otros "planetas", "lunas", "meteoros" o "cometas" de tu constelación propia definan lo que puedes o lo que no puedes hacer? ¿Por qué tendría que ser importante su aprobación? ¿Por qué le damos el poder a los demás de limitar lo que nosotros queremos? ¿Por qué nos da miedo hacer las cosas de manera diferente? ¿Por qué todos tenemos que ser lo que los demás nos imponen? ¿Cómo romper esa inercia? ¿Cómo tronar ese paradigma?

Eso, desde mi punto de vista es lo que tendría que hacerse para empezar a pensar, como dice mi gran amigo Angel Barba "fuera del frasco. Y a propósito de él, también sería bueno contar con esa tozudez/determinación que lo caracteriza y que me sorprendió en más de una ocasión al no apartarse ni un milímetro de lo que el dijo que haría y que eventualmente terminó haciendo, incluso a pesar de el mismo y del motivo que inicialmente originó la toma de la decisión. 

Así pues, sin tener que seguir exhibiendo las cualidades de mis "planetas" creo que es muy importante pasar por ese proceso y sin importar el resultado, seguir buscando traer a la realidad, mejores versiones de uno mismo y darse la oportunidad de cambiar, si es lo que uno desea, aunque para el resto no sea otra cosa más que un lugar común con pocas oportunidades de realizarse...

Yo desde ya, tengo mi lista privada y personal de cosas que quiero cumplir, con la ligera ventaja de estar a por lo menos 800 kilómetros de distancia de cualquiera de los saboteadores que me podrían hacer claudicar...es una lista bastante retadora, así que aún cumpliéndola al 50% será un año bastante movido para este que escribe y no habrá otra manera de lograrlo que a través de una disciplina, una constancia, una estrategia, acciones ordenadas, sistemáticas y progresivas que lleven mis pasos a la dirección a la que quiero llegar.

En este primer ejercicio del año (me di el 1ero de enero de descanso) me despido deseando que se pongan siempre por encima de las circunstancias y que triunfen en cualquier cosa que emprendan.

Les saludo desde algún punto en el centro absoluto de la república mexicana...


Antonio "Pichojos" Mendoza






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