lunes, 25 de enero de 2016

El alquimista

Sé que más de alguno se escandalizará porque leí a Paulo Coelho, que para algunos es como el Carlos Cuauhtémoc Sánchez de nuestros tiempos y que su forma de escribir no es la más profesional o de gran calidad, pero me he divertido leyendo el libro del Alquimista... Hace algunas semanas mientras leía el libro 1984 de George Orwell, Una persona me comentó que leer este libro le hizo cambiar de carrera y me parece que eso es ¡espléndido! (Por lo menos a mi me lo parece). Y es que motivado por una lectura, le des un nuevo significado al curso de tu vida no es cualquier cosa, el autor debería de saberlo y estar orgulloso de que la forma en la que escribió una historia, que la forma en la que redactó un puño de ideas haya llegado a tanto en la gente... No cabe duda que en momentos muy específicos de la vida, puede llegar un libro a cambiar cosas que ya habías dado por hecho (como una carrera) o simplemente llega para que puedas rescatar de el dos o tres ideas que te ayude a lo que estas viviendo en ese momento, que aunque no sea el propósito del libro, no han sido pocas las veces, en las que cuando terminas de leer el libro, adoptas o te quedas con parte de los personajes en tu propia personalidad  y en tu propia realidad, cosa que considero positiva ya que emular a un personaje es una conducta que a mi me parece muy normal y una prueba inequívoca de que ese libro toco fibras sensibles de tu cerebro.

En fin, desde que leí el libro me hice casualmente (más bien. Las traje del baúl de las cosas olvidadas) un par de piedras  que tienen la peculiaridad de ser una negra de Onix y la otra sí bien no es blanca, si tiene una claridad que contrasta con la primera...así que ahí en mi oficina, posadas sobre unos pequeños soportes que yo mismo les hice al estilo Godinez (con clips y toda la onda) tengo a la altura de mi vista a Urim y Tumim que no sólo me ayudarán a determinar la respuesta a preguntas
muy claras, sino que además las he dotado de otros "poderes especiales" que me ayudarán a cumplir mis objetivos de este año... ¿Cómo?  ¡Muy simple! Proviniendo ellas viajes a dos lugares muy diferentes de la república  (ambos de trabajo) Serán un recordatorio permanente de seguir mi "leyenda personal" sin importar lo que suceda...

Antonio "alquimista" Mendoza

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